Estonia, Letonia y Lituania: su salida de la crisis

Los denominados ‘tigres bálticos’ -Estonia, Letonia y Litianua-, gracias a sus políticas liberales, se han convertido en el ejemplo a seguir para salir, con mayor velocidad, de la crisis económica y de valores que asola a la mayoría de países de Europa; con más fuerza en España, Portigal, Italia y Francia. Grecia es un caso perdido, como muy bien ha certificado Alemania.

Reproduzco a continuación el artículo de Daniel Marín Arribas que hoy publica ‘La Gaceta’:

Estonia, Letonia y Lituania vuelven de nuevo a emprender el camino del crecimiento. La libertad económica y la unión nacional, las claves de su éxito.

Las tres economías del Báltico vuelven a levantar el vuelo tras una aguda y dura crisis. Mientras otros países europeos continúan inmersos en un agujero sin salida, Estonia, Letonia y Lituania ya han salido de él. Estas tres economías son sin duda un ejemplo a seguir si se quiere un futuro próspero.

¿Cómo lo han hecho?

Un pasado socialista

En sus inicios, los “tigres bálticos” eran naciones sometidas bajo el yugo comunista de la antigua Unión Soviética. En 1988 consiguieron escapar, pero su red político-económica aún lastraba una tradición fuertemente planificadora.

Los primeros años de su andadura en libertad no fueron tampoco prósperos. Su estructura de capital no estaba muy desarrollada y su competitividad era demasiado baja. En 1992 el PIB de Letonia marcaba una cifra castatrófica; -32,1% de caída. Asimismo, las otras economías presentaban el mismo panorama desolador, con un decrecimiento entorno al -11% entre 1990 y 1993.

Apertura y libertad

En 1994 comenzaron las primeras medidas. Ese mismo año Estonia decidió establecer impuestos planos y homogéneos para toda la economía. Así, en esa reforma, fijó una tasa impositiva del 26% para todos las rentas, tanto de personas físicas, como sociedades y de ganancias de capital. Lituania operó de la misma manera estableciendo un IRPF no progresivo del 33%, un impuesto del 29% para los ingresos empresariales y un IVA del 18%. Asimismo Letonia, aunque tardó más tiempo, en 1997 aplicó las mismas medidas. 

Además, el guión fiscal que han seguido las tres economías ha sido el de bajar constantemente los impuestos. En 2005, Estonia redujo sus tributos sobre los ingresos al 24%, en 2006 al 23%, en 2007 al 22% y en 2009 al 21%. Lituania también hizo lo propio con la tasa sobre los beneficios empresariales rebajándola hasta el 15%, y Letonia ha terminado dejando los tributos sobre la renta de las personas físicas en el 25% y los societarios en el 15%.

Respecto a la libertad de circulación de capitales, ninguno de los tigres bálticos han puesto restricciones severas. Ni Estonia, ni Letonia, ni Lituania levantaron aranceles a las exportaciones o a las importaciones.

Abiertos al exterior, con bajos impuestos y sin progresividad en los tributos, los resultados fueron durante casi dos décadas espectaculares. De una recesión crónica, las economías bálticas pasaron a posicionarse en la cresta del crecimiento y en 2004 lograron entrar en la Unión Europea con una moneda con un tipo de cambio fijado al euro.

En los primeros años del siglo XXI hasta la llegada de la crisis, el trío creció una media del 7% del PIB, alcanzando incluso, en 2006, su máximo auge. Ese año, Estonia experimentó un incremento del 10,1%, Letonia del 11,2% y Lituania del 7,8%. Asimismo, todos disfrutaron este período de tiempo de unas cuentas públicas saneadas con superávit presupuestario y una deuda en circulación moderada, exceptuando el caso de Lituania. Además, sus Haciendas Públicas, siguiendo las advertencias de la curva de Arthur Laffer de no subir impuestos, cosecharon aumentos recaudatorios de hasta el 408% en 15 años.

Crisis y recuperación

La crisis financiera mundial que comenzó en 2007 asestó con fuerza a las economías bálticas. Si bien no fue un golpe directo, en 2009 se dejó notar con la máxima virulencia. Ese mismo año, el PIB de Estonia se contrajo hasta el -14,3%, el de Letonia hasta el -17,7% y el de Lituania hasta el -14,8%.

El déficit público y la deuda también se saldaron con un mal dato. En Letonia se llegó al -9,8% y al 29,4%, en Lituania al -9,4% y al 36,7%, y el Estonia al -2,0% y ea 7,2%, respectivamente.

Y el paro tampoco fue favorable. Estonia alcanzó el 15,8% en la tasa de desempleo, Letonia el 20,1% y Lituania el 15,9%.

Si observamos las cifras, durante la recesión, la evolución de las mismas en los “tigres bálticos” ha sido muy parecida a la del caso español, sin embargo, el desarrollo posterior no ha sido el mismo. Mientras el pais hispánico continúa en caída libre hacia el precipicio, Estonia, Letonia y Lituania han izado ya las velas del progreso y la recuperación. 

¿Qué han hecho? Justo todo lo contrario de España. Ellos no negaron la crisis, no hicieron planes de estímulo indiscriminados y tampoco subieron los impuestos. Su tributación la mantuvieron igual de baja que en la época de auge, liberalizaron los mercados para ayudar a los agentes privados (empresas y familias) a que se ajustasen a las nuevas circunstancias económicas, y no depreciaron su moneda. El sector público recortó su gasto de manera drástica pero necesaria; por ejemplo, en el caso de Estonia, se bajaron las pensiones un 20% y el sueldo de los funcionarios un 10%. Y también, se produjo una gran rebaja general en precios y salarios que reforzaron la competitividad y productividad de sus economías. 

Todo ello se hizo con el apoyo mayoritario de sus ciudadanos que, guardando el recuerdo de la represión comunista, supieron abrazar sin trabas ni ideologías la libertad en unión nacional. 

Gracias a estas medidas, los países bálticos han vuelto a ser “tigres”, creciendo de nuevo en 2011 al 5,5%, en el caso de Estonia, 7,6%, en el de Letonia, y 5,9%, en el de Lituania. Además, su paro y su déficit, todo lo contrario que en España, se ha rebajado significativamente. Han hecho los deberes y ya comienzan a recibir el premio de la prosperidad. 

> En la imagen, Andris Berzins, 8º presidente de Letonia.

Carta de un ciudadano español a un vecino francés

Estimado vecino francés:

Durante el día de hoy tienes una cita con las urnas. Celebráis la primera vuelta de las elecciones presidenciales, comicios que vivo con gran preocupación y que me recuerdan a los que tuvieron lugar en España no hace mucho tiempo, el pasado 20 de noviembre de 2011.

Estimado vecino, desconozco donde vives, ni cómo te llamas. Tampoco sé si te interesa la política, pero de lo que sí estoy seguro es que una de tus preocupaciones es poder afrontar con unas mínimas garantías tu futuro y el de los tuyos. Las siglas de los partidos políticos se emborronan cuando de lo que se habla es de ideología plasmada con hechos comprobables.

Aquí, los políticos que han sido causantes o cómplices de la crisis económica y de valores que padece España [el PSOE y sus ‘colegas’ independentistas] se han tomado a mal las declaraciones de uno de vuestros candidatos, Nicolás Sarkozy, que afirmó, con toda la razón, que si optáis por el socialismo terminaréis como nosotros.

La razón principal de la misiva que te mando es confirmarte que vuestro actual presidente de la República está en lo cierto. Casi ocho años de socialismo han hecho que mi país esté dividido. Tenemos casi 6 millones de parados, y ante las reformas de nuestro Gobierno, los socialistas y sindicalistas (aquí es lo mismo) organizaron una huelga general. Estimado vecino, hemos perdido credibilidad en Europa y en Estados Unidos; y nuestra Educación dejó de basarse en los principios del esfuerzo, mérito y capacidad.

Vecino francés, no me atrevería a decirte a quién tienes que votar; es una de las pocas cosas en la vida que nos dejan hacer en solitario. Sólo quiero que sepas los estragos que las políticas socialistas han causado en mi país. El pasado 20 de noviembre decidimos otorgar nuestra confianza, por mayoría absoluta, a las políticas contrarias al socialismo. Aunque es duro, las reformas de mi Gobierno conseguirán que salgamos de esta. Mucho ánimo y mucho cuidado.

Héctor Salazar, un ciudadano español.

Urdangarín: o ladrón, o ignorante

Llegó el día tan esperado por los medios de comunicación. El día que la Casa Real jamás pensó que llegaría. Y, según el portavoz de Iñaki Urdangarín; el día ansiado por el Duque de Palma.

Mañana sábado, a primera hora de la mañana, por primera vez en la historia de España, un miembro de la Familia Real prestará declaración como imputado por delitos que suman más de quince años de prisión: malversación (entre 4 y 8 años), falsedad documental (entre 1 y 3 años), fraude a la Administración Pública (entre 1 y 5 años); y prevaricación, que inhabilita para ostentar cualquier tipo de cargo público. Algunos de los presuntos delitos cometidos por Iñaki Urdangarín y su socio Diego Torres al frente del Instituto “sin ánimo de lucro” Nóos, podrían haber prescrito. No es descartable – de hecho sería lo más lógico – que los abogados del Duque de Palma recorrieran el camino de la prescripción como mínimo para atacar los presuntos actos delictivos fiscales cometidos en los años 2004 y 2005.

Iñaki Urdangarín ya ha sido sentenciado por la opinión pública. Independientemente de la conclusión a la que llegue el juez Castro, para la sociedad, el yerno del Rey sólo puede ser catalogado en dos categorías: o la de ladrón, o la de ignorante. No crabrán más adjetivos para el Duque de Palma. De hecho, que consiga que los españoles creamos que fue engañado por sus socios, es algo que a día de hoy se antoja imposible. Es indiferente. Un miembro de la Familia Real, que ha representado la marca ‘España’ dentro y fuera de nuestro país no puede ser considerado o sentenciado como ladrón o ignorante. Sea cual sea la resolución final de la pieza separada número 25 del ‘Caso Palma Arena’, ya conocido como ‘Caso Urdangarín’, los Duques de Palma deben de dejar de serlo. Los impuestos de los ciudadanos españoles, sin que sea necesario el parapeto del padecimiento de una crisis económica, no pueden ir a parar a ladrones y/o ignorantes. En plural. “Tanto monta, monta tanto, Isabel, como Fernando”. Cambien Isabel por Cristina de Borbón, y Fernando por Iñaki Urdangarín.

Pudiera parecer mentira, pero para los intereses de España, lo que pase mañana en el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, es lo de menos. Aquí les dejo una cronología de todas las noticias que desde el pasado 2 de junio de 2011 han generado los todavía Duques de Palma [Pinchar].


Chacón o Rubalcaba: corresponsables de la crisis

Carme Chacón o Alfredo Pérez Rubalcaba. A falta de la aparición de un tercer candidato, algo que tanto el cántabro como la catalana tienen asumido, todo indica a que lo que el 26 de mayo del año 2011 quedó en un intento, el primer fin de semana de febrero en Sevilla, en el XXXVIII Congreso Federal Socialista, se hará realidad. Los mimos de noviembre han quedado a un lado. Chacón y Rubalcaba han desechado la rosa y se han quedado sólo con el puño. Cerrado, para poder golpearse más fuerte.

Considero fundamental para la labor de un Gobierno tener una oposición responsable. España vive tiempos de grandes esfuerzos. El país se encuentra sumido en una crisis no sólo económica, sino moral y de crédito exterior, ocasionada por los sucesivos (des)Gobiernos del Partido Socialista Obrero ‘que ahora quiere ser Español’. Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba han sido piezas claves en los ejecutivos socialistas. Una, como ministra desde el primer hasta el último día. El otro, como hombre del gabinete con más poder entre sus manos. Alfredo Pérez Rubalcaba llegó a ostentar la vicepresidencia, la cartera de Interior y la portavocía. Pocos días antes, y demasiados despúes, de que Zapatero anunciase su retirada, Rubalcaba manejó las riendas del país. Era José Luis Rodríguez Zapatero el que consultaba Rubalcaba y no viceversa. El resultado: más de cinco millones de parados y un déficit superior al ocho por ciento.

Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón se presentan ante los suyos como si nada hubiera pasado. Como si el primero no fuese el responsable del peor resultado electoral en la historia democrática del PSOE; y como si la segunda no hubiese hecho lo propio en Cataluña. La dirigente del Partido Socialista de Cataluña (PSC) decidió que Almería fuese la ciudad que contemplase su puesta de largo. En el olvido ha quedado su apoyo a la nacionalidad catalana y a los ¿cómicos? que se cagaban “en la puta España”. Chacón la más española; y Rubalcaba, inmaculado y mártir.

Duro dilema el que tienen los socialistas. No me gustaría estar en la tesitura de elegir entre lo peor y lo peor. Desde este humilde espacio sólo les reclamo responsabilidad. Han empezado muy mal su labor en la oposición, mintiendo desde el primer hasta el último minuto en el traspaso de poderes. Ya lo dijo Charles Caleb Colton: “Volver la vista atrás es una cosa y marchar atrás, otra”.

La comunicación es escuchar: pasa, ponte cómodo

Escuchar, analizar y debatir. Crítica constructiva para aprender de todo y de todos. Partir de la base de que nadie goza de la verdad absoluta, siendo, siempre, firme en mis máximas personales.

He decidido renovar mi página web. Abrir una nueva ventana al mundo para todo aquel que tenga a bien leer y debatir sobre mis próximos escritos. Vivimos en el mundo de lo inmediato. Un pensamiento, gracias a las redes sociales, puede ser captado por millones de personas de diferente condición y ubicación geográfica.

Este espacio que desde hoy comparto con todos vosotros tiene la intención de ser un lugar de confrontación de reflexiones y opiniones.

Vocación de regularidad y compromiso. Mi nueva página web es una ventana más de comunicación. Un lugar en el que interactuar, donde reine la bilateralidad. Se escucha con frecuencia que las redes sociales han robado el espacio al universo blog. Me niego a la aceptación de tal afirmación. A pesar de que el público suele ser el mismo, se trata de compartir tus pensamientos, ideas y opiniones; más medidas sin lugar a dudas que bajo el límite de los 140 caracteres.

Todos tenemos muchas cosas que decir, más en los tiempos en los que nos ha tocado vivir; ni mejores ni peores, simplemente distintos. Creo en la política entendida como la lucha diaria para el beneficio de la ciudadanía. Creo en la libertad y en la madurez de las personas, en su espíritu constructivo y emprendedor.

La comunicación es escuchar: pasa, ponte cómodo. No dudes en ponerte en contacto conmigo, te ofrezco muchas vías. Tú decides. Nos leemos.